Miguel Sancho

Provengo de una generación en la que se empezaron a instaurar las prisas por todo, y donde el vertiginoso ritmo del día a día se instauró en cada paso; los grandes damnificados del mundo gastronómico, al menos como siempre en mi opinión, son las verduras, frutas y hortalizas.

Ellas requieren su tiempo y su mimo. Y no todo el mundo está dispuesto a dar tiempo y mimo… Su tiempo para crecer, madurar e incorporar los increíbles sabores, aromas y texturas que una fruta madura, una hortaliza en su punto o una verdura cosechada a tiempo tienen, o al menos tenían. Es por esto que a nosotros, los urbanitas, en buena parte, nos sorprende y nos encanta ir al pueblo de los abuelos, o a sitios donde hay producto recién cogido, recién madurado, que sabe a otra cosa. Pero esto es, si cabe, mucho más reciente que en mi más tierna infancia.

El pueblo de los abuelos, con producto recién cogido, recién madurado y que sabe a otra cosa. Ahí sí.

En su día no era este el problema, ni las prisas que empezaban a colarse por las puertas de nuestros hogares, donde llegó la instauración del gran enemigo de verduras y hortalizas, la olla Express.

¿De verdad es necesario que sea Express?

¿Express, por qué??

La cocina no debería nunca ser así. Y que nadie me malinterprete. Considero que la olla Express es un gran instrumento de cocina, como otros de los que ya hablaremos, como los robots de cocina. Hay líneas casi para todo…

Pero la verdura no se lleva bien con lo Express. Con la sobrecocción, con las muy altas temperaturas, pierde su textura y su dulzor, y se convierte en algo áspero de comer y profundamente amargo. Y eso, a la mayoría de la gente, con lógica, no le gusta.

He aquí el motivo, en gran medida, por el que la verdura es una tortura para muchos de los paladares, sobre todo infantiles. ¿Le habéis dado a vuestros hijos unas judías verdes poco hechas, que crujan, en su momento del año, con un poquito de un buen aceite, ajito y jamón?

Lo dice alguien al quien no le gustaba la verdura y que es profundamente carnívoro, pero también alguien que ha tenido y mantenido un hurto por unos 7 años. 

La verdura ha de estar, como la pasta, al dente: poco cocida. Y si puede ser con poca agua, también. Creedme: la veréis. Y lo haréis con otros ojos. 

Y siguiendo con el hilo publicitario…

“Con la verdura, baja la temperatura y el tute, y pasarás de tortura”. 

A disfrutar!

Fotos de: jonathan-pielmayer-eFFnKMiDMGc-unsplash, honza-vojtek-A39EqNtDpZs-unsplash, nathan-6AAptb2kBak-unsplash, rezel-apacionado-MZfS19xrrz0-unsplash, randy-fath-5aJVJvJ9rG8-unsplash. Muchas gracias!

Visited 29 times, 1 visit(s) today

Last modified: febrero 13, 2026

Close