Sandra Sánchez
Literatura infantil / Christine Nöstlinger / Christian Andersen / Viena
Lo leí hace años. Y vosotros, también. Seguro.
“Querida abuela, tu Susi” es un cuento de Christine Nöstlinger, que salió a la luz en 1987. Lo recuerdas. Incluso ahora. Porque nunca pasa de moda. Y no hablamos de una autora cualquiera… Premio Nacional de Literatura Infantil, Premio Hans Christian Andersen…
Es curioso como un libro para niños puede acabar siendo terapéutico cuando ya eres adulto. O, al menos, ayudar a que nos demos cuenta de que a lo largo de la vida se cometen errores.

Es la continuación del libro “Querida Susi, querido Paul” (Serie Azul de El Barco de Vapor). Los dos amigos y compañeros de colegio en Viena, Susi y Paul, se habían separado debido al traslado de Paul a otra ciudad.
Al final de esta primera parte, Susi y su familia habían planeado ir de vacaciones a Isopixos, una isla de Grecia, y en forma de cartas a su adorada abuela, Susi nos habla del desencanto que sufre cuando, después de meses separada de su mejor amigo, Paula, por las circunstancias de la vida, se produce el reencuentro y descubre que ya no existe.
“Isopixos: en algunos diccionarios informales de internet se menciona erróneamente como un término inventado o broma local, pero su referencia real y conocida proviene de la novela de Nöstlinger”.
retorciendo palabras de amor…
Aprendemos que crecer y madurar implica aceptar que las personas y las relaciones cambian. Y las amistades pueden transformarse o incluso terminar. Susi espera todo de Paula, pero curiosamente son Andi y Xandi, a los que inicialmente rechazaba por su apariencia, los que consiguen que se lo pase bomba en esas vacaciones.
¿Cuánto daño hacen a veces los prejuicios, verdad?

Pero sin duda lo mejor de la historia es ver como Paul va olvidándose de su amistad con Anita y, al mismo tiempo, va sintiéndose “abandonado” cuando la ve divertirse con otras personas. La autora nos muestra los comportamientos infantiles de algunos hombres adultos. El perro del hortelano, ni come ni deja comer.
“Querida abuela, tu Susi” habla de expectativas y de cómo estas pueden convertirse en decepciones. De como sentimos, o la forma en que nuestra mente nos hace creer que ya no significamos nada para alguien querido.
“Aún no sé si me gusta esto porque todavía no he visto mucho de Isopixos. ¡La agencia le mintió a mamá! Desde la terraza de nuestra habitación no se ve ni el mar ni el puerto”.
Susi.
Todo esto ya nos lo han contado Beret y Pablo Alborán en “Sueño”. La verdad puede hacer daño, pero más de lo que imaginamos. Y para terminar, vemos como cada uno tiene su lugar seguro, esa persona que con tan solo leer, escuchar o preparar nuestros platos favoritos, tiene la capacidad de reconfortarnos.
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Las fotos son de laura-adai-Ygwj1CYjMj8-unsplash, leyre-x5icsOgc7Lw-unsplash, https://www.cultura.gal/es/evento/46492/107/51341. ¡Gracias!
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Last modified: septiembre 18, 2026






