Miguel Sancho
La canción es sobre cocinar. Claro que sí! Y sobre todo lo que tenemos en el día a día. En los tiempos en los que vivimos, en los que todo está enfocado, en hacer más, tener más, que todo se rápido, fácil, instantáneo… cocinar se puede entender como un ‘acto de rebeldía’. Sí. Es, en el fondo, rebelarse contra recibirlo todo hecho; rebelarse contra las prisas, rebelarse contra las mil y una plataformas e inventos, que hacen que el acto de cocinar parezca que no quepa, que no tenga sentido. Y sobre eso quiero hablar. Y contar. Y compartir.
Yo opino que cocinar es una acto de amor; un acto de amor por uno mismo, un acto de amor para los que le rodean; un acto de amor o respeto por todos aquellos que dedican su tiempo y esfuerzo para brindarnos la posibilidad de cocinar: el agricultor, el ganadero, el carnicero, el pescadero, etc. ¡Cuánto les debemos!
Para mí, que cocino cada día, es un momento dedicado a mi cuerpo, a mi mente, al crecimiento de mis hijas, a su educación… A lo que más me importa, pues cocinando las estoy enseñando a valorar el tiempo dedicado a los demás; la variedad de alimentos, a comer de todo o a entender que las cosas cuestan, y que a la vez merecen la pena.
“Para mí, que cocino cada día, es un momento dedicado a mi cuerpo, a mi mente, al crecimiento de mis hijas, a su educación…”
Cocinar supone, además, tiempo compartido con ellas, tanto en la preparación como el disfrute de un plato de sopa, un pescado, un filete o una ensalada. Las conversaciones y vínculos que se establecen alrededor de la mesa alejados de pantallas, redes sociales, y el ritmo de vida diaria.
Me despido con un eslogan tan propio de mi sector profesional.
“Vive y cocina, cocina y vive…”

Activity cocina comida compartir Food Meal rebeldía
Last modified: febrero 13, 2026







