45… Y, los últimos años, un bicho que se llamó Covid, y alguna cosa más, una pandemia, varias guerras cercanas, cortes de electricidad y soluciones políticas. Puedo rellenar una mochila con cosas curiosas, desde luego. Como podemos hacerlo todos. No hay familia que, en el mundo, pueda decir que la vida es sencilla y sin sobresaltos.

Sencillez… y honestidad. Juntas… No es sencillo que se junten, no. Y es cierto que lo estamos escuchando incluso con cierto desdén, teniendo en cuenta que la mitad de las peores cosas que están sucediendo a día de hoy no están pasando cerca. Como ha pasado siempre, qué demonios…

El caso es que, el otro día, Nacho, casi 8 años, me dijo que tenía ganas de hacer una carpeta de canciones para poder escucharlas mientras juega en casa. Supongo que llegan esos días – el primer afeitado, la primera caña de Mahou, la primera carta diciendo que se quiere a alguien, sin saber qué es la barba, ni la cerveza, ni el amor- en los que los pequeñajos se hacen un poquito más grandes, de repente.

Existe Youtube, tienes Spotify, hay podcasts que nos cuentan qué puede gustarte… Nunca fue más sencillo tenerlo todo. E igual justo eso es lo complejo…

Aquí tenéis esos primeros acordes, los de Nacho, con 8 años recién cumplidos:

  • Hallelujah, cantado por Rufus Wainwright (no la original de Loenard Cohen, la que le puse y de la que me dijo que era falsa)
  • Giraluna, de Sidonie
  • El cascanueces, de Tchaikovsky (si te atreves, escribe Tchaikovsky sin buscar en Google el nombre y cuéntanos si has tenido alguna falta de ortografía)
  • La llorona. Escribiremos algo sobre esta canción, maravillosa, que a todos nos lleva a Chavela Vargas pero que a la generación actual le traslada a las CTV y a Disney +…

Y Lucía

Lucía tiene 5 años y medio. Es mentalista. Sabe qué música me gusta y, antes de decirle que vamos a escuchar una canción, me pide LA canción que ha decidido. Y le gustan los Beatles (si pongo The Beatles tendré a más de un lector enfadado). Y ayer me pidió escuchar ‘esa de los pajaritos’. Se refería a ‘Blackbird’, y se la puse. Y se quedó sopa. Gracias, Paul. Y a Beyoncé.

  • Nochentera, de Vicco. Otro día hablamos de ella. Si queréis y os la jugáis.
  • Abubilla, de Candela y los Supremos.
  • De ellos aprendí, de David Rees.

Yo lo intento, con ambos, tocando la guitarra y destrozándome los dedos con este par de cosas de nuestra curiosa y épica niñez:

Estaba el señor don Gato, cantada por Joaquín Diaz.

Canción de la vacuna, con Rosa León y una voz que me sigue ayudando a dormir.

Busca lo más vital, de El libro de la Selva, cantada por AD Santos.

Cucú, cantaba la rana, con la modernización más que decente de la Familia Telerín!

Lucía se duerme rápido…

No sé si es bueno o malo, pero llegará el día en el que me pida escuchar otras cosas

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Last modified: junio 23, 2025

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