Bárbara Martín

Queda lejos, Sesame Street…

Un sábado por la mañana es el momento perfecto para pasear por El Retiro. Aunque las temperaturas empiezan a bajar de nuevo, aún puedes disfrutar del sol en la cara, el olor de la hierba, el sonido de los pájaros y la bonita imagen de ¿la rana Gustavo?

En los últimos años, se ha convertido en una experiencia madrileña encontrarte con alguien con este disfraz, que lógicamente pasa de mano en mano para mantener la ilusión del encuentro, un clásico entre jóvenes y mayores. Por los recuerdos que evoca o, simplemente, por la extravagancia del momento.

Pese a todo, recientemente se ha visto a este dicharachero reportero un poco decaído… sentado en un banco mirando al suelo, la sonrisa de su disfraz no puede esconder lo que hay detrás. A veces, los fotógrafos le atrapan sujetando una lata medio vacía de Coca Cola (que nadie sabe cómo hace para beber), o tumbándose a descarga de la jornada.

Las imágenes que le toman los transeúntes se hacen virales en TikTok y X, dónde algunos se ríen pero la mayoría empatiza. De forma más o menos literal, todo el mundo se identifica con un gran disfraz sonriente que no permite que te vean el alma.

La identidad actual del personaje es una incógnita, aunque hay quién dice que se trata de una mujer de mediana edad y pequeña estatura.

Era mi primera semana en Madrid y estaba sentada en un banco. De repente, vi como ‘Kermit the frog’ se metía detrás de un árbol y después de un rato salía una entrañable señora”, cuenta aún sorprendida Jennifer, una estudiante americana de intercambio en la capital española.

Después de ese día, se ha encontrado más veces con el personaje de los teleñecos, y ha intentado documentarlo porque reconoce haber dudado de su primera experiencia: “Pensé que había tomado drogas por error”.

Lo que para ella fue una gran novedad, para muchos es historia de la ciudad. Antes de esta señora era un joven colombiano que trabaja para estudiar geología en la Complutense, y gracias a su disfraz se viralizó tanto que el famoso influencer Ceciarmy fue a buscarlo para pagarle los estudios. Este caso particular se dio a conocer y tuvo un gran final feliz, aunque seguro que hay quien prefiere la magia del anonimato.

“Sé que los últimos cuatro años han traído más desafíos de los que nadie esperaba”, dice Gustavo

Esperemos que, dando a conocer su identidad o no, la rana Gustavo pueda cumplir sus objetivos y la sonrisa de su disfraz atraviese la tela.

Cuando acabe su trabajo, alguien nuevo vendrá para continuar la tradición.

Gracias, piotr-czirnia-ca0YJC-8Lpc-unsplash, foad-roshan-JD0sGM79BOA-unsplash, jason-leung-mUF7wlQ1cuA-unsplash, engin-akyurt-KyQeXFjWZmw-unsplash.

Visited 20 times, 1 visit(s) today

Last modified: marzo 11, 2026

Close