Borja Yagüe
Voy a contar esta historia una vez más.
Estaba trabajando en Monigotes Animación cuando, en una pausa para comer, nos pusimos a hablar de guionistas famosos. Hablábamos de Tarantino, de Scorsese… cuando uno de mis compañeros dijo:
- “Pues a mi me gusta mucho cómo cuenta las historias Juan”
Con medio bocata aún por morder y dando un codazo a mi compañero, bromeé:
- “¿Y qué ha hecho Juan?”
- “Juan ha hecho… Blacksad”.
Me quedé pálido. Uno de mis compañeros era Juan Díaz Canales.

Al día siguiente le llevé mis dos cómics (sólo habían salido dos en aquel entonces) para que me los dedicara. Juan es también un dibujante excelente como demostró años después en “Como viaja el agua”.
Por aquel entonces Blacksad ya era un éxito editorial sin precedentes en Francia y como eco también en España. Juany Juanjo Guarnido habían hecho una obra oscura, sucia, de cine negro, de detectives duros y femmes-fatales a base de antropomorfizar animales (como haría Disney en sus buenos tiempos con Robin Hood, por ejemplo). Cada personalidad se reflejaba en los rasgos de los animales (fuertes como gorilas, sibilinos y babosos como lagartos, seductores como gatas, fieles y nobles como perros…) y su protagonista era un gato negro: fuerte, elegante y condenado a tener mala suerte.

Las acuarelas de Juanjo eran auténticas obras de arte. Técnicamente apabullantes, expresivas, con una narración perfecta. El guion de Juan, tal y como me habían dicho, era como ver una novela clásica de Hammet o de Graham Greene con todos los clichés de siempre, pero en una narración nueva.
Todo el éxito era merecidísimo.
Luego vinieron premios Eisner, premios Nacionales de Cómic, muchos números más… Pero para mí, Blacksad siempre ha sido eso: el cómic de mi amigo Juan.

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Last modified: junio 5, 2026






