Dani Balboa
La música siempre ha estado a mi lado. Sé que suena a tópico, pero tanto en los momentos más geniales, con gente a quien quiero o con quien me gusta estar, como en lo contrario, con ansiedad, con tristeza, con apatía. Y seamos honestos. Somos nosotros los que elegimos. Si estás triste no te apetece escuchar canciones alegres. No seamos imbéciles.
Eso sí: siempre lo he tenido a mi lado. Siempre. Incluso en aquellas cañas, mientras todos escuchaban qué decía la chica que les llamaba la atención, yo tenía media oreja pendiente de qué canción sonaba. Y si me gustaba o no. Y si tenía el disco en casa. Y si se parecía a tal o a cuál.
Y por eso estoy aquí, con vosotros.
Honestidad, dicen que se llama.
Vamos con ese top five de momentos curiosos…
La canción que me hace recordar mi chavalería. ¿Qué escuchaba en aquel momento? ¿Qué me hace pensar?
Tengo una. ‘La vereda de la puerta de atrás’. No la versión de Revolver, claro. La original, de Extremoduro. Tenía 15-16 años, cuando me iba de ruta al campo con mis colegas. La metía en ese típico mp3 que acabamos teniendo todos. Y, justo en esa edad, las 10-15 canciones de Extremoduro, las que entraban. Las que disfrutaba. Y las que recuerdo, sílaba a sílaba. Y entre ellas, ‘La vereda’.
‘La vereda de la puerta de atrás’, una de esas maravillas que hizo Extremoduro y que me ayudan a recordar días geniales de hace ya algunos años.
La canción de mi primer ligue. ¿Es hortera? ¿La tengo cariño o prefiero olvidarla?
Me acuerdo perfectamente de que cuando estaba acercándome a María, mi pareja actual, estaba en bucle con Gimme Shelter, de los Rolling. Y recuerdo que me molaba, me molaba mucho ese reel del comienzo, lo que nos regaló después … y aún me la pongo de vez en cuando, el tracateo del principio. Y se la mandé de vez en cuando después, porque no encontrábamos ningún grupo en común, entre mis canciones de 47 minutos y los Rolling era un punto de encuentro. Y lo siguen siendo.
La canción que me ayuda en días horribles…
Ahí me sorprendo hasta yo. No sabría decirte alguna en concreto, que me ponga muy en bucle cuando pasa algo que no me gusta, pero sí que es verdad que en algún día más desagradable he tirado de ‘Turnedo’ o de alguna cosilla más de Iván Ferreiro. Esta que grabaron con Xoel López… Pero, la verdad, no… Hay otros días para las canciones de 47 minutos.
La canción que a todo el mundo le gusta, pero que yo odio.
Discutí con mis amigos, sigo haciéndolo, durante mucho tiempo por alguna de Vetusta Morla. Me parecía algo bastante tópico, en aquel momento. Me sonaba siempre igual, me parecía que estaba poco trabajado… pero podría decir, a estas alturas de la película, que he ido cambiando el concepto y que les voy cogiendo hasta cariño.
La canción que me ayuda a estudiar, a estar tranquilo, a leer algo difícil.
No puedo. No me concentro. No soy capaz. Lo digo como quieras, pero me he dado cuenta que ni cuando me apetece leer, ni cuando tengo que trabajar sobre algo, ni cuando tengo que darle vueltas a algo, como una presentación o similar. Ahí soy incluso incapaz de añadirme música alrededor, porque la cabeza se me va hacia la canción, hacia el tono. Y pierdo lo demás… Antes me ponía música clásica, instrumentales… Ahora uso los cascos para ese truco mágico: insonorizar. Lo que digo: magia.
Ella duerme, tras el vendaval
No se quitó la ropa
Sueña con despertar
En otro tiempo y en otra ciudad

La música para cada día, para cada escena
Y aquí empezamos. Hoy, hablando de música. Mi lugar preferido. Y, poco a poco, contando qué me permite hacer la vida. Muchos tenemos cosas parecidas. Es genial encontrar a aquellas personas con quien puedes compartirlas, o justo lo contrario: con quien te puedes pegar porque prefieren a Revolver.
Las fotos son de: alex-kolundzija-2KzBcgEMOgM-unsplash, janosch-lino-wXsvUeSSfkI-unsplash, mick-haupt-fDW-BoHRMKE-unsplash. Mil gracias!

bailar concierto disfrutar escuchar musica vacaciones verano viajar
Last modified: febrero 16, 2026






