Gustavo Barral Hidalgo
Esta es la primera sesión que os comparto al respecto de la nieve. Tengo tantas fotografías como recuerdos, porque esos ratos que nos regala cada copo se quedan incrustados en la cabeza, como el hielo, metidos en la imagen más espectacular que podemos tener en la memoria.
Mirad desde la ventana estos preciosos días. No dejéis de hacerlo.
Hay algunos momentos en los que una dorada luz nos compromete a seguir mirando, o pensando cuál es el siguiente regalo que nos manda.
Porque son regalos.
Son días en los que te das cuenta de que, en el caso de la nieve, lo perfecto, lo maravilloso, lo espectacular es efímero.
Efímero.
Aunque hay cosas que no tienen por qué serlo.
Como una de esas primeras lecturas que puedes hacer estos días:
“La nieve lo cubría todo y seguía cayendo en copos que el viento hacía remolinear suavemente. Era la primera vez que Nicolás veía tanta y, desde el fondo de su angustia, le embargó una sensación de maravilla”.

Nos lo contaba Emmanuel Carrère, en ‘Una semana en la nieve‘.
Llevamos algo más de una semana, pero a los que somos admiradores y adeptos al copo de nieve -y de Carrère-, nos encanta.
Otra.
En esta ocasión, de Ezra Jack Keats.
“En la nieve, todos somos iguales, sin importar nuestro origen o estatus social”.
Igual tiene razón.

Está nevando en medio mundo.
Os lo estamos contando y enseñando.
Disfrutad.





Gracias a: Gustavo !
fotografia invierno luz nieve noche sol ténue viajar
Last modified: febrero 3, 2026






