Sandra Sánchez

Pablo Alborán / Goya / Saturno / Guitarra

Saturno, para los romanos, simbolizaba la melancolía y el paso del tiempo, que inevitablemente todo lo destruye. Y Francisco de Goya, en una de sus Pinturas Negras, lo representó como un anciano de melena larga y canosa devorando a uno de sus hijos.

No niego que el cuadro me gusta ni que, al mismo tiempo, me resulta desagradable verlo. Sin embargo, recomiendo hacer una visita al Museo del Prado y buscarlo. Merece la pena. Desde el comienzo: una pintura que Goya pintó para decorar su casa en la Quinta del Sordo, hasta poder hablar sobre ella… y tratar de entender cómo era don Francisco.

Allá por noviembre de 2017, Pablo Moreno de Alborán, más conocido como Pablo Alborán, lanzó su cuarto disco llamado “Prometo”, la obra de arte de un músico que fue buscando su sitio, como habéis recordado al escuchar aquel ‘Solamente tú’. Me atrevo a decir que es el disco de mi vida y al que, probablemente, algún día dedicaré otro artículo.

Entre sus trece canciones, Pablo compartió su propia interpretación del mito de Saturno. Es innegable su talento como cantante, aunque yo diría que su verdadero punto fuerte es componer.

Lo que adoro de sus canciones es que cada uno puede darles su propio significado. Tuve ocasión de leer una entrevista en la que explicaba la historia de “Saturno” y, para ser sincera, desde entonces veo el cuadro de una manera diferente. Nunca habría imaginado que una pintura oscura pudiera inspirar una letra como la de esta canción. 

“Nunca habría imaginado que, una pintura oscura, pudiera inspirar una letra como la de esta canción”

“En Saturno viven los hijos que nunca tuvimos”.

Es cierto que podría ser interpretada como la ruptura de una relación amorosa, pero en mi opinión también puede tratarse de la historia de un amor imposible. Quién no ha conocido nunca a alguien con quien hubiera querido tener una historia o profundizar en la relación pero por circunstancias no pudo conseguirlo?

Y en la Luna
Gritan a solas tu voz y mi voz
Pidiendo perdón’

Pablo Alborán, ‘Saturno’

“Todos los besos que me imaginé, vuelven al lugar donde los vi crecer”…

“Yo no quería amarte, tú me enseñaste a odiarte”…

Cuando escucho esas líneas pienso en esa historia que habrías querido vivir y nunca pudo ser e incluso en decepciones. Pablo Alborán realmente consigue hacer reflexionar a quien escucha sus canciones, algo nada sencillo y , desde mi punto de vista, sólo reservado para un gran autor. 

Con honestidad, algo que hay que intentar compartir, creo que es un artista encasillado en un sólo estilo y un público muy definido. Aquí os ponemos un huequito de la puerta que puede haceros entender esa sensibilidad.

Seguimos en el siglo XIX: no es sencillo reconocerlo

Las fotografías son de Wikipedia o de su site.

Visited 33 times, 1 visit(s) today

Last modified: marzo 17, 2026

Close