Sergio Sánchez

Podríamos empezar diciendo que Niños Mutantes es una de ‘esas’ bandas. Generacionalmente hablando, una de ‘esas bandas únicas’. Te acompañan, te entienden. Técnicamente hablando, una de ‘esas bandas determinantes’. Las que van más allá de ser únicos. Sin ellos tienes menos. El viaje emocional que nos permite ir viendo dónde y cómo han estado en los últimos 30 años es tan intenso como gozoso, porque cada sílaba que cantaban nos permitía intuir que estábamos escuchando a uno de los nuestros, como si lo dijera Ray Liotta. Uno de los nuestros. Eso es.

Y lo siguiente y lo importante del día: podríamos empezar diciendo que Nani Castañeda es un buen batería; que nos lo demuestra porque lo disfruta y lo estudia. No sólo practicando un 7/8, sino porque lo vive. Y no hablamos solo de tocar la batería, claro.

Nani Castañeda, batería de Niños Mutantes, ha sacado un par de libros en los últimos años. El segundo, el que podríamos valorar como un disco honesto, el que te cuenta las letras. Se llama ‘Indilogía’. Con sinceridad y honestidad, dos cosas que no van juntas muchas veces…

  • Lo primero: ¿echabas algo en falta mientras estabas con el grupo? ¿Leer? ¿Ver películas? ¿Has podido recuperar esos cachitos que tenías dentro y para los que no tenías tiempo?
  • Bueno, justamente leer y ver pelis son dos constantes en mi vida que no he abandonado jamás. Soy un poco Quijote, leo de todo, todo el tiempo y adoro ver películas tumbado en mi sofá e ir al cine. Echaba de menos cosas más reales, tener tiempo para mi familia y mis hijos, poder disponer de mi agenda y no tener que decidir todo con cuatro o cinco personas más.
  • Ese tiempo… No deja de ser una decisión personal…
  • Si. Son los precios que se pagan con gusto para llegar donde llegamos, pero cuando pasan treinta años a unos les pesan más y a otros menos. Yo nunca tuve dudas e iba siempre como una moto, pero en los últimos cuatro o cinco años, la cosa empezó a hacerse dura. Mis circunstancias personales son bastante particulares, mi familia vive en el extranjero casi permanentemente y eso también pesaba. 

  • Lo segundo, y lógico, pues: ¿qué echas en falta un año después de estar sin Niños? 
  • Prácticamente todo, pero sobre todo: componer. Siempre fue lo más importante y mágico para mí. Se sufre a veces, pero no hay nada comparable a escuchar una nueva canción que estás creando. En el ensayo te emocionas muchas veces durante el montaje y cuando llegas a casa y oyes las primeras grabaciones… para mí era una sensación de alucine absoluto y satisfacción con uno mismo. También echo de menos compartir viajes, despropósitos y cientos de anécdotas con mis compañeros mutantes, que además son mis amigos. Eso no tiene precio.
  • Hace un año nos decíais adiós. ¿Hasta qué punto es difícil hacer un día a día, hoy, cambiando aquello que hacías antes, pese a que en tu trabajo actual hay cosas que ya tenías…?
  • Personalmente me he concentrado en todo lo que estoy haciendo, mi trabajo como productor de eventos y gerencia de mi empresa junto a mi socio y escribir, tarea pendiente desde hace años y que me hacía mucha ilusión retomar. Los primeros meses fueron terribles, pero creo que todos nos hemos ido relajando y aceptando que estamos en otra fase de nuestras vidas y que hemos dejado un legado musical y de coherencia artística importante y bonito para mucha gente.

Niños Mutantes, sin ‘Los’, nos dejaron hace algo más de un año tras comenzar en 1994. Recuerdo verlos por primera vez, lejos de Granada, en aquel FIB en el que compartieron escenario con Divine Comedy, Chucho, Ash, James, Manic Street Preachers o Pulp, con primos hermanos como La habitación Roja, Sidonie o Cooper… Queda lejos…

  • Ha cambiado el mundo desde vuestro comienzo e, incluso, desde vuestro final. ¿Lees más? ¿Escuchas la radio? ¿Vas más al cine? 
  • Ya te decía… Los que me conocen saben que me encanta ir solo al cine y suelo hacerlo una o dos veces por mes. El problema es que no llegan ahora películas demasiado buenas a los cines. Soy muy de palomitas y de olvidarme del mundo. El cine social no me interesa demasiado. Para esa reflexión tengo los libros.
  • Tal vez por eso te ha dado para escribir más ahora… ¿Qué has sentido al hacer este segundo libro, ‘Indilogía’?
  • Siempre he querido escribir, ya lo hacía como letrista en los dos grupos que he tenido y el reto de ‘Indilogía’ era bonito y a la vez debía ser un trabajo serio y bien documentado. Me sirvió además como catarsis durante el proceso de despedida, descubrí que la mayoría de artistas de los que iba a hablar, ya lo habían dejado mucho antes que nosotros.

  • ¿Qué te ha regalado escribirlo?
  • Lo interesante del libro es que está escrito desde dentro y creo que tengo cierta autoridad para escribirlo. Es como si Almodovar (salvando las distancias) escribiera un libro de lo mejor del cine español, creo que nadie pondría en duda su criterio aunque nunca dejará de ser subjetivo. ‘Indilogía’ lo es, pero con una base muy sólida, creo.
  • Imagino que las giras son a la vez geniales, pero complicadas… ¿Echabas en falta tener una casa más para ti y para tus cosas, con más tiempo?
  • Sí, como te comentaba antes, comprometer tu agenda con un proyecto común durante décadas puede acabar siendo bastante frustrante, aunque siempre gana la parte positiva.
  • En este site, sin pretensiones en absoluto, nos hemos juntado periodistas, gente del sector cultural, publicistas… para intentar contar nuestros puntos de vista, más allá de lo que quieren decir los escritores, músicos o cineastas… Tu último libro es un poco así… ¿Cómo crees que se está contando el mundo de la cultura en nuestro país? ¿Bien? ¿Mal? ¿Complica la creatividad a los autores?
  • No sé muy bien qué quieres decir con esta pregunta… o preguntas…

  • Me refiero a que llevas 30 años dentro, musicalmente hablando… pero no hablando del sector.   
  • La cultura no se cuenta, se hace. Es complicado porque toda cultura implica una industria detrás y una política detrás. Cuando la cultura se politiza, mal; y yo veo un exceso de política en la cultura y en la opinión cultural. Las administraciones deben, solamente, y esto es muy importante, crear las infraestructuras necesarias para favorecer la cultura, no decidir sobre qué cultura se debe hacer.
  • No es una línea de trabajo sencilla en un mundo tan politizado, desde luego.
  • No lo es, pero hay mucho trabajo. Escuelas de escritores, de pintores, de músicos, locales de ensayo públicos con precios razonables, circuitos estables de expresión… Los creadores deben hacer lo que quieran aprovechando esas infraestructuras -que no subvenciones infinitas- y luego están la industria y el público consumidor que colocan y deciden. ¿Debe mantenerse a toda costa una orquesta sinfónica en menoscabo del resto de proyectos culturales de una ciudad? No lo sé, me genera muchas dudas esto. La cultura y el arte son el reflejo de cada sociedad en cada momento. No hay más. Ahí entra todo, siempre y cuando se respeten las leyes y normas de convivencia.
  • ¿Crees que la política está ayudando al sector cultural de alguna manera?
  • Creo que la cultura y la política son dos cosas diferentes y cuando intentan mezclarse, perdemos todos. Regulación, fomento y creación de infraestructuras y circuitos. Deben ser los pilares de la política cultural.

Volver al final del siglo pasado, escuchando a Niños Mutantes, o volver a ese último concierto, hace año y medio, ayuda a entender que la historia no es reaparecer, ni siquiera entender qué te sucedía en el pasado. Porque en una buena cantidad de veces, la historia está en poder vivir lo que sucede ahora. Y es difícil…

  • ¿En qué se parece aquel chaval de 20 años con el Nani de hoy?
  • Creo que mi Nani de mis 20 años y yo somos bastante parecidos. Seguimos creyendo casi en las mismas cosas y nos ilusionamos con tontadas muy gordas cada día. Quizá soy más escéptico en general. Cosas de la edad.
  • Cuándo estás en África, ¿echas algo en falta de tu vida en España? ¿Y al revés?
  • Llevo viviendo y viajando por África más de quince años, por el tipo de trabajo de Pepa, mi mujer, y aquí se echa en falta todo y nada. Cuando vives en África te das cuenta de que nuestros problemas de clase media europea dan bastante vergüenza ajena. A quiénes les falta de todo es a ellos…
  • El pensamiento habitual es sentir que es culpa nuestra…
  • No, no. Tampoco es todo culpa nuestra, eso es una tontería.
  • Vayamos entonces al otro lado de la moneda: ¿qué tienes ganas de hacer ahora?
  • Lo que te decía: escribir, trabajar y quizá tocar la batería para divertirme con algún grupo que me mola, pero tengo una agenda imposible.
  • Volvamos a la música, entonces. Teniendo en cuenta que, gracias a dios, puedes tener una respuesta hoy y otra diferente mañana. Tu batería preferido y qué canción tienes delante cuando hablas de una batería que te gusta…
  • Es una respuesta muy complicada… no soy un loco de mi instrumento. Nunca lo he sido y menos aún del virtuosismo. La originalidad de David Lovering en Pixies, Ringo en The Beatles, el swing de Charlie Watts… son para mí una prioridad. La técnica y el gusto de Bonham (Led Zeppelin) es bastante insuperable y me alucina la baterista de Metronomy, Anna Prior.
  • Qué es lo primero que te viene a la cabeza cuando hablas de… 
    • Cine… ‘Matar un ruiseñor’, lloro de emoción cada vez que la veo. Gregory Peck es insuperable.
    • Viajar… Mi primer viaje a África, Madagascar.
    • Música… Arcade Fire, quizás. 
    • Comida… Quizá un buen guacamole hecho a medias con mi hijo Bruno.
    • Series… Juego de Tronos. Y no soy muy de series, por cierto. Casi nunca veo ninguna.
  • Una inesperada: habiendo trabajado en la música, creando… ¿Te gustan las películas de baile? ¿Te gusta bailar?
  • Me gusta bailar y me encanta ‘La, La, Land’ y ‘Grease’, por poner dos ejemplos. Y me deshago con Sonrisas y Lágrimas como todo hijo de vecino con buen corazón.
  • La música ha ido variando históricamente sus sonidos, sus motivos, sus objetivos… ¿Te está gustando la música actual?
  • Me gusta mucha música actual, pero quizá estoy más pendiente de lo nacional que de lo internacional por mi trabajo. Me flipan Alcalá Norte, Depresión Sonora, Camellos, Repion, Shego, María Arnal, Medalla… Creo que hay una oleada de nuevas bandas tremenda.

  • ¿Qué te viene a la cabeza cuando escuchas reggaetón?
  • Pues depende de qué escuches, es bastante simple; pero hay cosas muy buenas. Me gusta Bad Bunny y me flipó la serie de Nicky Jam, entendí muchas cosas. Todo tipo de música es el reflejo de su sociedad. El reggaetón también lo es y a nosotros nos quedan muy lejos sus motivaciones y su cultura.
  • Música en la otra parte del coro, pues. Años 90. ¿Estados Unidos o Inglaterra?
  • Estados Unidos. Somos más hijos del grunge y el rock alternativo que del noise. Entre Sonic Youth, Pixies y Nirvana, nos volaron la cabeza. Por supuesto en Inglaterra había cosas buenísimas a la vez como The Jesus & Mary Chain o Stone Roses, por ejemplo.
  • ¿Qué crees que teníais en la cabeza en Niños Mutantes y no llegasteis a conseguir?
  • Dedicarnos exclusivamente a la música y llegar aún más lejos, pero eso no depende siempre de uno mismo. Y como no: el disco perfecto. Pero eso no existe.

  • En tus ‘15 imprescindibles de Spotify’ hay cosas inesperadas. ¿Cómo llegaste a trasladar, por ejemplo, a Lole y Manuel a esas canciones imprescindibles? Cuéntanos qué te hace pensar o te hace sentir… ‘Spiders’ es una gozada, por cierto…
  • Es una lista que hicimos en nuestro perfil mutante hace mucho tiempo, acabo de revisarla y la verdad es que sigue reflejando muy bien todo lo que me gusta. Lole y Camarón son probablemente las únicas voces del flamenco que me congelan el alma, en el caso de Lole me quedo muerto con esa voz cristalina que te atraviesa el cuerpo. Pixies, Midlake, Wilco, Nacho Vegas, Bowie, Jacco Gardner… me parece una lista estupenda jaja.
  • ¿Crees que las canciones que escuchas en tu día a día determinan cómo vas a funcionar …o más bien lo contrario, que lo que te sucede en el día a día determina qué música vas a escuchar?
  • Siempre digo que la música nos hace mejores. Suelo ponerlo en mis dedicatorias y lo creo firmemente. Ser un hijodeputa y alucinar con la música bien hecha, la que va más allá del estribillo, me parece bastante incompatible. Pero grandes cabronazos de la historia como Mussolini, Hitler o Stalin seguramente escuchaban grandes y bellísimos autores clásicos. Escuchar Madame Butterfly mientras invades Polonia o envías millones de personas a gulags… es algo que no me entra en la cabeza, la verdad, pero pasó y pasa. Si quieres escuchar rap para ser un asesino, lo puedes hacer. Y para ser buena persona y entender tu tiempo, también. Al final es la persona la que puede mejorar o empeorar con la música. También puede que no tenga ni idea de lo que estoy diciendo… y así son la opinión y la cultura, diversas y erráticas. Por eso molan. 

Elige entre a y b…

  • Beatles o Rolling Stones?
  • No se puede elegir entre papá y mamá 
  • Bob Dylan o The Band?
  • Dylan 
  • Tom Petty o Bruce Springsteen?
  • Springsteen 
  • Leiva o Pereza? 
  • Uf, no me han interesado mucho ninguno de los dos.
  • 091 o Los Enemigos? 
  • Papá y mamá de nuevo. Dos bandas imprescindibles del rock de este país 
  • Kiko Veneno o Van Morrison?
  • Jaja, mucho más importante para nuestra cultura Kiko Veneno, pero Van Morrison tiene unos discazos de desmayo.
  • Kinks o The Who?
  • Me quedo con los Kinks
  • Sidonie o Lori Meyers?
  • Dos directos increíbles y veinte hits cada uno. Imposible elegir, son demasiado amigos.
  • La habitación roja o Los Piratas?
  • La Habitación Roja 
  • Egon Soda o Iván Ferreiro?
  • jajaja. Egon Soda, me flipan. 
  • Quique González o Enrique Urquijo?
  • No estoy muy puesto ni en uno ni en otro
  • Los Flechazos o Los Hermanos Dalton?
  • Los Flechazooooos

Nani es honesto. Se puede decir tras charlar con él y leerle. Como lo es tocando. Como lo es componiendo. Como lo es escribiendo. Suele ponerse detrás de todo aquello que llama la atención. Porque su idea no es hacer algo para ser el mejor. Es hacer algo porque merece la pena.

Gracias, Nani.

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Last modified: febrero 27, 2026

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