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Fuego /Canciones / Verano / Diferentes

Hay una superstición no escrita según la cual el verano solo admite canciones ligeras: gasolina para las terrazas, banda sonora del descuido. Pero la historia de la música demuestra lo contrario con una insistencia casi tozuda. Algunas de las canciones más graves —las que hablan de guerra, de celos, de rabia política— eligieron precisamente los meses de julio y agosto para nacer, como si quisieran colarse en la fiesta sin pedir permiso.

El 4 de junio de 1984, Bruce Springsteen publicó el álbum Born in the U.S.A. Todo en la portada —la bandera, el rojo, el blanco y el azul— invitaba a leerlo como un himno patriótico de estadio, y así lo cantó medio país en cada Cuatro de Julio de la década. Pero la letra no celebra nada: narra el regreso de un veterano de Vietnam a un país que lo ha olvidado, atrapado sin salida en su propio pueblo natal. El malentendido duró años. La canción, mientras tanto, seguía sonando en la radio de todos los coches con las ventanillas bajadas.

Catorce años antes, otro estío había servido de estreno a un puñetazo distinto. El 10 de junio de 1970, la Motown lanzó “War”, de Edwin Starr: “Good God, y’all, what is it good for? Absolutely nothing.” Llegó al número uno de Billboard en pleno agosto, mientras Estados Unidos intentaba disfrutar de sus vacaciones con la sombra de Vietnam encima. No hay playa posible en esa canción, solo urgencia.

Green Day repitió el gesto en clave punk (llámalo como quieras, qué demonios) el 6 de agosto de 2004: “American Idiot” salió a la calle en pleno calor, cargada de desprecio hacia la América de Bush, los medios y el patriotismo de manual. Ni una gota de sudor veraniego en la letra, toda ella indignación.

Y en español, el verano también ha sabido ser oscuro. El 24 de julio de 2018, Rosalía publicó “Pienso en tu mirá (Cap. 3: Celos)”, tercer capítulo de ‘El mal querer‘. Es una copla flamenca sobre el miedo a perder al otro, sobre los celos como bala clavada en el pecho. Nada de sol: solo la sospecha y la angustia de quien ama demasiado.

Pienso en tu mirá

Clavá una bala en el pecho

Cuatro canciones, cuatro veranos distintos, un mismo desajuste: la industria decidió que estas letras debían salir cuando nadie tenía ganas de escucharlas con atención. Y sin embargo, ahí siguen, sonando cada julio como si el calendario les debiera una disculpa.

Y mientras, algo que no cambia.

El fuego.

Las fotos son de maxim-tajer-x3S1aGQNgro-unsplash y de caleb-cook-syuox8fipX4-unsplash. Gracias!

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Last modified: julio 29, 2026

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