Sergio Sánchez
Cuando hay talento, lo demás queda de paso. “Lo que importa es cómo caminas a través del fuego”, decía Bukowski hace unos cuantos años.
Periodista, crítico cultural y autor del libro sobre Dorian ‘A cualquier otra parte’, Álex Serrano lleva un buen rato moviéndose entre el cómic, la música y la escritura.
Un camino para contar una historia, desde luego…
Hay zonas, sitios. Charlar con Álex en el Barrio de la Concepción ayuda a acercarse a sus puntos de vista, a sus conclusiones, a sus ‘maneras de vivir’.
Hablamos con él sobre el estado del periodismo cultural, la trampa de la meritocracia, Spotify, la nostalgia y lo que significa escribir la historia de un grupo que lleva veinte años siendo relevante sin haber estado nunca de moda.
Y lo gozamos. Con un café cortado y una CocaCola sin azúcar ni cafeína.
ZonaCultura: Este año cumples cincuenta. ¿Cómo sientes el momento del sector?*
Álex Serrano: Es un momento difícil, pero con matices. Yo pertenezco a una generación que llegó cuando la fiesta se estaba acabando. Los grandes periódicos empezaban a recortar, las plantillas consolidadas se aferraban a sus puestos y al mismo tiempo se abrió paso un modelo nuevo que buscaba perfiles jóvenes, becarios, masteres a saco. Entonces mucha gente de mi edad se quedó en tierra de nadie: los de arriba no se movían y los de abajo entraban con otras condiciones. Es complicado. Pero al mismo tiempo, si tienes claro lo que haces y sabes aprovechar el recorrido, puedes estar ahí.


ZonaCultura: ¿Y tú cómo te has ido manejando?
Álex Serrano: He pasado por muchas etapas. He trabajado en comunicación corporativa, he sido manager, he estado en televisión, en prensa… siempre con colaboraciones en paralelo. Hace unos años decidí que mi prioridad era estar con mi hijo —tengo un niño de cinco años— y opté por trabajar por cuenta propia. Había metido mucha energía en entornos de oficina y al final resultó que toda esa narrativa de lealtad y entrega empresarial era bastante mentira. Así que decidí tener más flexibilidad, ser un poco dueño de mi propio destino. Y afortunadamente, como siempre había sacado tiempo para colaborar aunque estuviese en un curro exigente, la transición fue más natural.
ZonaCultura: Hablas de la meritocracia como una mentira. ¿Crees que ese ha sido el gran shock de tu generación?
Álex Serrano: Completamente. Nos colaron la meritocracia de una manera radical. Y yo lo he visto incluso en multinacionales: nepotismo, enchufes, familiares que entran sin estar cualificados mientras tú sí lo estás. Eso ha sido el gran shock para los de nuestra generación. En cambio, la gente que entra ahora ya sabe que no hay nada garantizado. Eso es jodido, pero también tiene algo de honestidad: no se lo creen porque no es verdad. Antes nosotros sí lo creíamos, y eso dolió más cuando se rompió.
ZonaCultura: ¿Y qué queda del periodismo cultural en ese contexto?
Álex Serrano: Cosas por hacer, siempre. Siempre hay algún hueco, alguna manera de entrar. Desgraciadamente no siempre de la manera que querrías, pero puedes sostenerte. El problema más gordo ahora mismo es estructural: para entrar en una empresa grande tienes que hacer un máster que cuesta dinero, luego unas prácticas que muchas veces no pagan, y así durante años. Eso hace una criba brutal. Si tus padres no pueden mantenerte mientras vas de becario, simplemente no puedes apostar. Eso antes no era tan así, y me parece muy jodido porque elimina voces que deberían estar.
Hace 30 años, la entrevista habría sido en el mismo barrio, pero con otra mixtura. Reina el contexto personal. En la mesa de al lado hay dos chavales comentando que esa tarde ‘toca psicólogo, bro’. ¿Crímenes perfectos u honestidad? ¿O las dos cosas?

ZonaCultura: Hablando de voces… Spotify, TikTok, las redes… ¿Facilitan o dificultan el acceso a la música?
Álex Serrano: Dificultan, principalmente. Sobre todo porque al final dependes de lo que te sugiera el algoritmo. Mira, el otro día me metí en Spotify a ver novedades y es prácticamente imposible navegar. Te están primando las playlists que hacen ellos, los podcasts, su contenido. La lógica está diseñada para que escuches playlists en vez de discos, para que escuches treinta segundos en vez de cinco minutos. Y las playlists que te sugieren son con los grupos que ellos quieren. Eso lo hacían las 40 Principales hace treinta años, pero la diferencia es que antes tú tenías además el catálogo de Discoplay, la reseña en Rock Deluxe, algo que sonaba en Radio 3. Había múltiples entradas. Ahora hay acceso a todo, pero el filtro está más concentrado que nunca.
ZonaCultura: ¿Y qué se perdió con esa dificultad de antes para conseguir música?
Álex Serrano: El esfuerzo positivo que te obligaba a investigar. Si querías un disco concreto tenías que buscarlo, pedirlo de fuera, esperar. Recuerdo cuando empezó a sonar Belle & Sebastian en España: llegaron con If You’re Feeling Sinister pero ya habían sacado un disco anterior con mil copias que en España era prácticamente inencontrable. De repente empezaron a aparecer copias pirata porque la gente lo quería. Eso no ocurre ahora. Ahora el problema no es la dificultad de conseguirlo, sino el volumen. Antes no llegaba todo; hoy llega todo pero no te da tiempo a verlo.
“Me acuerdo perfectamente de estar en casa de mis primos y que pusieran Smells Like Teen Spirit por primera vez”.
ZonaCultura: ¿Y eso qué hace con el papel del crítico o el divulgador cultural?
Álex Serrano: Lo transforma. Yo prefiero hablar de prescripción o de divulgación antes que de crítica. La crítica tiene unos componentes que ya no sé si tienen tanto sentido. Si salen quinientos discos al mes, me parece una pérdida de tiempo coger el poco espacio que tienes para reventar un disco. Si no te gusta, no lo elijas. Creo mucho en tener una voz, una personalidad, y decir: esto es lo que yo te ofrezco, esto es lo que elijo. En mi newsletter intento eso: no te cuento todo lo que hay, te cuento lo que creo que te puede interesar desde mi punto de vista.
ZonaCultura: ¿Y la gente lee menos?
Álex Serrano: Lee de otra manera. Lee de forma más segmentada: TikTok, foros, Instagram. Pero que lea de otra manera no quiere decir que lea peor necesariamente. Lo que sí noto es que todo está montado para que importe la novedad, el pequeño impacto, la canción suelta. Esa vorágine destroza la creatividad de los grupos. Tienes que sacar un single, otro single, el disco, la gira… Es una lógica muy dañina. Mark, de Dorian, reflexionaba mucho sobre esto: hay que cambiar el paradigma, volver a que los discos sean algo importante.
ZonaCultura: Tú empezaste muy joven, con trece o catorce años, haciendo fanzines, yendo a programas de radio a hablar de cómics. ¿Siempre tuviste claro que esto era lo tuyo?
Álex Serrano: Siempre. No había plan B. Yo nunca me dije “si no, pues me hago profesor”. Desde chaval esto era lo que había. Y la música llegó muy pronto también, sobre todo a través de mi familia: mis primos eran todos mayores que yo, tenían la casa llena de cassettes y discos, siempre había música. Por ellos conocí a R.E.M., a Nirvana. Me acuerdo perfectamente de estar en casa de mis primos y que pusieran Smells Like Teen Spirit por primera vez. Me dolió la cabeza porque era un sonido que no había escuchado antes. Eso marca.
ZonaCultura: ¿Cuál fue el primer disco que compraste?
Álex Serrano: El primero que pedí fue ‘Canciones’ de Duncan Dhu, porque era muy fan. Y el primero que me compré yo, ya más conscientemente dentro del mundo indie, fue el de Lemonheads. Pero antes, cuando iba en verano a Irlanda, me compraba cassettes: el London Calling de The Clash, el Back in Black de AC/DC —que nunca me ha gustado demasiado, pero bueno—. Compraba bastante y luego te grababas muchas cintas encima.
“¿El primer disco? El primero que pedí fue ‘Canciones’ de Duncan Dhu, porque era muy fan”.
ZonaCultura: Creciste en Valencia. ¿Qué tiene esa ciudad de especial musicalmente en aquella época?
Álex Serrano: Era un crisol muy peculiar. Estaba la ruta del bacalao, toda la cultura electrónica, pero también había una escena de rock muy activa. En mi instituto todo el mundo llevaba camiseta de The Mission, de The Sisters of Mercy, de los Ramones. Las radios locales ponían Depeche Mode, techno… Mientras en el resto de España sonaban los 40 Principales con Alejandro Sanz, en Valencia había emisoras locales de música electrónica, flyers por todos lados, fiestas en los pueblos. Los Ramones empezaban siempre sus giras españolas tocando dos días en Valencia. Era una identidad muy fuerte.
ZonaCultura: ¿Y tienes nostalgia de aquello?
Álex Serrano: Soy cero nostálgico, de verdad. Me preocupa la nostalgia porque puede crear una imagen distorsionada del pasado. Los 90 en Valencia también eran chungos: había yonquis, te podían atacar por la calle… Malasaña en Madrid, a finales de los noventa, era de un rollo similar en el que te podían pegar un palo casi sin darte cuenta. La gente que ahora se encaja en la nostalgia de aquella época se olvida de eso. Ahora mismo, en el momento en que estoy en mi vida, estoy más en paz conmigo mismo que nunca. No tiene sentido mirar hacia atrás pensando que era mejor. Los ochenta no van a volver, ni eran tan maravillosos. Lo que tienes es la edad que tienes, y la pregunta es cómo gestionas la vida que te has montado.
“Ahora mismo, en el momento en que estoy en mi vida, estoy más en paz conmigo mismo que nunca”

ZonaCultura: Pero de aquellos polvos, estos lodos…
Álex Serrano: No hay verdades sin realidades previas.
ZonaCultura: Hablemos del libro. ¿Cómo surgió el proyecto sobre Dorian?
Álex Serrano: Me llegó la posibilidad de hacer una propuesta sobre ellos y enseguida vi la historia. Un grupo que lleva veinte años ahí, que cuando empieza en los primeros 2000 lo que se lleva es el indie de guitarras en inglés y ellos hacen pop en español de rollo ochentero. Luego se pone de moda la música de baile con guitarras, pero en inglés. Luego entra el sonido urbano. Y ellos siguen. Nunca han estado de moda exactamente, pero siempre han mantenido su identidad, han crecido de forma sostenida, son independientes, se han profesionalizado. Eso me parecía muy interesante de contar.
ZonaCultura: ¿Cómo fue el proceso de investigación?
Álex Serrano: Intenso. Profundo. Estuvimos prácticamente un año. Lo que tiene trampa es que mucha información de los primeros 2000, de la escena de Barcelona en aquella época, ha desaparecido: blogs, webs de festivales que rehacen su web y borran todo lo anterior. He tenido que hacer auténtica arqueología digital. Había cosas que si no las recordaba alguien, simplemente no existían. Mi metodología fue hacer las entrevistas a los miembros del grupo por separado, construir el esqueleto de la historia, y luego completarlo con otras veintitantas entrevistas a gente del entorno.

ZonaCultura: ¿Hubo contradicciones entre lo que contaban unos y otros?
Álex Serrano: No, sorprendentemente. Sí que había cosas que a uno se le habían olvidado o que otro recordaba de otra manera, pero no contradicciones. De hecho me pasó mucho que me contaran la misma anécdota desde distintos ángulos, cada uno diciendo “yo soy muy malo para las anécdotas, pero esta te la puedo contar bien”. Eso dice mucho de veinte años construyendo algo juntos.
ZonaCultura: Ellos te abrieron las puertas de su vida sin conocerte…
Álex Serrano: Sí, y eso es una generosidad enorme. Yo no los conocía personalmente, no habíamos coincidido nunca, ni siquiera les había entrevistado antes. Y confiaron en mí al cien por cien, abrieron cosas muy personales. No tenía ningún interés en hacer pornografía emocional, pero los momentos difíciles están contados porque aportan a la historia. Y en ningún momento me dijeron “esto no lo puedes decir”. Eso, viniendo de gente que siempre ha tenido mucho control sobre lo que contaban en entrevistas, es notable.
ZonaCultura: ¿Qué te llevó a escribirlo más allá del encargo?
Álex Serrano: Que parece que lo que has hecho antes de internet no existe. Yo había escrito dos libros siendo muy joven, en el 96 y en el 98, uno sobre Star Wars y otro de ciencia ficción, y eso quedó completamente sepultado. Tenía el gusanillo. Y luego está lo que me aporta a nivel personal: estar en Sant Jordi, ver a la gente emocionada, que alguien te diga que se lo ha leído de un tirón. Eso no tiene precio. Y que el propio grupo diga que el libro refleja exactamente cómo ellos ven su historia. Eso es un regalo.
ZonaCultura: ¿Crees que hace falta leer un libro sobre cualquier cosa sin ser fan?
Álex Serrano: No. Yo siempre pongo el ejemplo de Open, de Andre Agassi. A mí el tenis me da exactamente igual, pero es una de las mejores historias de crecimiento personal que he leído: un hombre con sus traumas, sus contradicciones, sus victorias. Aquí hay algo parecido. Si te interesa la música, el periodismo cultural, cómo cambia una industria, o simplemente una historia humana contada con honestidad, creo que hay mucho que encontrar.
ZonaCultura: Para terminar, algo sobre lo que hablaremos siempre: ¿qué le pones a tu hijo?
Álex Serrano: Depende de la temporada. A veces le entra Depeche Mode, pero luego quiere la banda sonora de Cars porque tiene una canción de Weezer. Es bastante ecléctico. Lo que sí me alegra es que le gusta la música. En casa nunca hemos puesto Cantajuegos ni nada de eso. La música que sonaba era otra. Y algo ha calado.
Dorian es uno de esos grupos que merece la pena escuchar, aunque puedas considerarlos como a André Agassi. Álex Serrano es periodista y crítico cultural especializado en cómic y música. Nosotros somos una mezcla de todo. Él sabe de todo y le gusta charlar sobre ello. Sin cafeína, incluso. Su libro sobre Dorian está disponible en librerías. Y es interesante.
dorian entrevista literatura musica
Last modified: mayo 25, 2026






